jueves, 15 de octubre de 2009

DESPUES DEL FUTBOL

La pelota en la cancha empezó a rodar envuelta del ruido que la gente hacía en las tribunas. Yo estaba en lo más alto del estadio, el Azteca, esa noche jugaba el equipo nacional contra su similar de El Salvador. De vez en cuando le gritaba unas palabras altisonantes a los jugadores del otro equipo. Desde el inicio aquellos empezaron a meter la pierna fuertemente, a Cuauhtémoc casi le rompen la espinilla con una patada, la multitud enardecida me acompaño a gritar cosas terriblen contra el jugador extrangero.

Pero terminó el juego y fue como regresar de un mundo diferente, ahora llagaría a mi casa, dormiría un poco y al despertar me iría al trabajo.

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